
Oración vespertina de Lutero
Te doy gracias, Padre mío celestial, por Jesucristo, tu amado Hijo,
porque me has guardado con bondad este día;
y te ruego que me perdones todos mis pecados,
en los que haya faltado,
y que me guardes con bondad esta noche.
Porque en tus manos me encomiendo a mí mismo,
mi cuerpo, mi alma y todas las cosas.
Tu santo ángel esté conmigo,
para que el maligno no tenga poder sobre mí.
Amén.
porque me has guardado con bondad este día;
y te ruego que me perdones todos mis pecados,
en los que haya faltado,
y que me guardes con bondad esta noche.
Porque en tus manos me encomiendo a mí mismo,
mi cuerpo, mi alma y todas las cosas.
Tu santo ángel esté conmigo,
para que el maligno no tenga poder sobre mí.
Amén.
Imagen: Piccolo Catechismo di Martin Lutero (1529), frontespizio · Wikimedia Commons, dominio público